Luego de los escándalos que rodearon la vida de Kevin Spacey en tiempos recientes, parece que sus declaraciones van de mal en peor, porque ahora asegura ser reptiliano, de una sub especie que domina al mundo desde hace milenios, pero que ante sus pocos miembros en la actualidad, enfrentan el peligro de extinción además de una encarnizada guerra con grupos de poder que son los que han creado los escándalos en su contra.

Kevin Spacey dice que su sangre pertenece al antiguo linaje de los Kingu, y que quedan menos de 1000 en el mundo entero.

Aunque afirma Kevin Spacey que es falso que puedan cambiar de forma a voluntad, eso solo pueden hacerlo las hembras de su especie.

Ahora toca saber si es un papel para una película o simplemente necesita medicación.